Ambientalismo Indígena

Para la Fundación Azul Ambientalistas, abrir esta sección tiene una doble significación emocional, la primera, la de dar a conocer la belleza del ambiente y la cultura de los pueblos indígenas y en segundo lugar, contribuir comunicacionalmente sobre el natural y comprometido pensamiento ambientalista de estas comunidades. De igual manera, dar un reconocimiento a personalidades, grupos, organizaciones e instituciones, héroes anónimos, que han realizados innumerables y desconocidos esfuerzos en pro de esas comunidades.

Como primera premisa partimos que en el pensamiento indígena, se asume la tierra como madre, progenitora. Sus relatos cosmogónicos hacen siempre referencia a su procedencia natural, y su visión cosmológica del mundo incluye el retorno del ser humano a la matriz natural. La vida humana no es más que uno de las tantas etapas que hemos de cumplir, en el marco de una naturaleza no perenne, bondadosa. Es entonces la función del ser humano vivir agradecido. Su protección y conservación está relacionada intrínsecamente con la supervivencia misma del hombre, quien no la ve como algo ajeno, sino como parte de sí.

Fuera de esta cosmología general, también se puede afirmar que la relación indígena-naturaleza cada vez se ve más afectada por las problemáticas ambientales de algunas zonas naturales. Esto es debido a los niveles de pobreza que caracterizan estas comunidades, a la exclusión de estos de los servicios básicos, a la sobre-urbanización y centralización que aíslan la comunidad. Ante estas condiciones, se podría decir que los indígenas son muy vulnerables al daño ambiental y por ende su importancia en la gestión ambiental.

Sin embargo, la relación indígena-ambiente se puede ver también desde una perspectiva más positiva, como una oportunidad de desarrollo social, político y económico. Entre las muchas características de la cultura indígena que tienen relevancia ambiental y que son determinantes para este desarrollo se encuentra la capacidad de gestión que las comunidades indígenas tienen sobre las áreas protegidas. Con un amplio conocimiento del territorio y de cultivos endémicos, los indígenas son los candidatos naturales para realizar gestión de conservación en áreas protegidas.

Y como segunda premisa, reconocer que son precisamente los pueblos indígenas los más excluidos, los que vienen desarrollando y decantando conceptos que reclaman la importancia de una visión integral del mundo y una relación fraterna con la naturaleza, como alternativa para sostener la biodiversidad de la vida y evitar que lo verde desaparezca de nuestro planeta.

Ellos perciben dentro de su cosmovisión, que lo que vive el planeta no son recurrentes crisis económicas, financieras o energéticas. Se trata de una crisis de la civilización.

Multiculturalidad va más allá de cuestionamientos antropológicos y culturales, relacionados a cómo se comportan los indígenas y la sociedad occidental hacia ellos. El pensamiento indígena ha moldeado de una u otra forma el actual pensamiento ecologista y ambiental en el mundo. Los aliados naturales para la conservación y el buen manejo de los ecosistemas son los grupos indígenas.

Esto en buena medida se ha debido a un proceso de construcción de identidad basado no solo en sus tradiciones, sino en el contacto que han tenido estas comunidades con la llamada “visión occidental” con sus definiciones legales y estereotipos locales y globales en relación a los contextos socio-ambientales en los que se desenvuelve cada comunidad indígena.

Esta transformación hace parte del establecimiento de una relación con más acorde con la naturaleza.

En relación al ambientalismo, el pensamiento indígena contiene un componente fuertemente “verde”, y en esa secuencia de ideas, ambos pensamientos son transversalmente equitativos como proceso de cambio. En vez de querer imponer visiones arcaicas sobre la conformación social, el pensamiento indígena enriquece una cultura desgastada y agotada de ideas sociales y productivas más constructivas, y ayuda a que el movimiento ambiental se alimente de esa fuerza de cambio. Para muchos ambientalistas, el respeto, protección e inclusión del indígena prepara el camino para realizar muchos de los fines del pensamiento ambiental.