Daños al Ambiente de los Desechos Electrónicos

Mientras los aparatos están en funcionamiento dichas sustancias no producen daño, pero al ser desechados pueden liberar elementos altamente peligrosos, disminuyendo notablemente la calidad del agua, aire, tierra y suelo causando daños irreversibles al entorno en el que convivimos.

La parte que no vemos al sustituir continuamente nuestros aparatos tecnológicos, sin importar si son tabletas, desktops, celulares, o cualquier otro gadget (incluyendo los varios electrodomésticos) es la cantidad de basura que se genera, esto sin contar con los costos ambientales para producirlos.

Por ejemplo, en la manufactura de una PC convencional de 24 kilogramos de peso en promedio (incluyendo un monitor CRT) se necesitan 240 kilogramos de hidrocarburos y 22 kilogramos de otros productos químicos; entonces vemos que se usan entre una y dos veces su propio peso en hidrocarburos.

Esto nos dice que la producción mundial de decenas de millones de computadoras al año cuenta con un muy alto costo ambiental. A estos requerimientos por equipo se deben agregar 1.5 toneladas de agua, por lo que una computadora puede consumir el peso equivalente a un vehículo todoterreno antes de salir de fábrica.

Si tenemos en cuenta que en promedio se cambian los equipos cada 2 años y medio y se estima que cada año se genera un equivalente en basura al 50% de la producción anual de equipos nuevos, teniendo así 134.5 millones de PC por obsoletas, así como 348.9 millones de otro tipo de electrónicos. En todo el continente americano el desecho anual es de 583.8 millones de unidades.

Buena parte de los desechos electrónicos de países como Estados Unidos se recicla en la India y China, donde se procesa para recuperar plomo, oro y otros metales de valor. Pero en el proceso, otros elementos como el cadmio o el mercurio pueden contaminar la tierra y el agua. Dichas sustancias tóxicas, que son cancerígenas y dañan al metabolismo y al cerebro, manejan concentraciones de dioxinas en el cuerpo siendo entre 50 y 200 veces superiores a lo normal.

¿Cuál es el destino del material recolectado?

Como alternativa a este problema, la primera propuesta es la reutilización. Por ejemplo en el caso de las computadoras se aprovechan los elementos que sirvan para armar nuevas equipos y ofrecer servicios educativos por medio de centros tecnológicos comunitarios que estarán equipados con partes ensambladas de lo que se pueda recuperar.

El reciclaje es la última opción para tratar los desechos electrónicos, y aunque no es sencillo poder aprovechar todos los componentes que contienen, existen actualmente métodos aprobados por las respectivas normas internacionales, para procesar este tipo de desechos.

Cada parte que no se pueda reutilizar debe ser canalizada por empresas que cuenten con la infraestructura necesaria para procesar cada uno de los componentes para que puedan ser ocupados nuevamente, por medio de empresas que utilizan estas materias primas para elaborar nuevos productos, lo cual contribuye a reducir la cantidad de recursos que se extraen del planeta y se disminuye el riesgo de que se rieguen los componentes tóxicos de forma irresponsable.

Tomando en cuenta el desconocimiento que existe acerca de la gravedad del problema, se pueden organizar campañas de información, para despertar la conciencia en la población y generar acciones concretas que contribuyan a restablecer el equilibrio entre hombre y naturaleza.

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