Henri Pittier

De la vida de Pittier en Suiza o en Europa es poco lo que se conoce; realizó estudios en la Universidad de Jena (Alemania), donde se graduó de ingeniero civil y se doctora en Filosofía 1885 así como en la Escuela Politécnica Federal de Zúrich. Luego ejerce como profesor de ciencias naturales en el colegio de Château d’Œx y luego en el departamento de Geografía de la Universidad de Lausana donde se le otorga el Título de “Doctor Honoris Causa en Ciencias”.

Hacia mediados de la octava década del siglo XIX viaja por el Mediterráneo y el Cercano Oriente para enriquecer su cultura sobre estas regiones del orbe.

Al cumplir los 30 años viaja a América para establecerse en Costa Rica en 1887, en donde funda el Observatorio Meteorológico. Le tocó dirigir el Instituto Físico-Geográfico, que incluía una estación meteorológica, un servicio de geografía y un museo de ciencias naturales. También publicó el Boletín de ese establecimiento científico. Además de estudiar la flora y la fauna de ese país, intervino en los levantamientos cartográficos y en la delineación de carreteras y vías férreas.

Tras 15 años de vida en Costa Rica viaja en 1901 a los Estados Unidos donde entra a trabajar en el Ministerio de Agricultura en el área de Botánica y aborda el tema con el estudio de las colecciones que realizó en Costa Rica; como producto de esta investigaciones publica en 1907 la obra “Primitia Flora Costaricencis”.

En el desempeño como botánico realiza trabajos de campo sobre botánica tropical en varios países tropicales, entre ellos México, Guatemala, Panamá, Colombia y Ecuador.

En 1913 realizó su primera visita a Venezuela como asesor para la instalación de una escuela de agricultura en Maracay estado Aragua; en vista de que sus observaciones no fueron aceptadas, resolvió regresar a Washington. Y en este viaje obtiene un lote de plantas procedentes de los estados Aragua, Lara y Yaracuy.

Vuelve a Venezuela en 1917 llamado por el gobierno para fundar una Estación Experimental en Caracas proyecto que no tiene éxito.

Para 1919, se instala definitivamente en el país trabajando para el Ministerio de Relaciones Exteriores. Entonces a la edad de 62 años comenzó de nuevo su labor como botánico, conservacionista, fitogeógrafo y educador en esta última área destacan entre sus discípulos los doctores Tobías Lasser y Francisco Tamayo.

Durante estos años hasta el momento de su muerte Pittier es incansable en su profunda labor de crear y hace funcionar las instituciones del estado y privadas que estuvieron a su cargo. En este sentido hay que resaltar la misión acometida en el Museo Comercial de Venezuela institución la cual funda y a la cual estará adscrita el Herbario Nacional, hoy Instituto Botánico. Fue fundador de las revistas Museo Comercial y del Boletín Comercial e Industrial.

En octubre de 1931 ocupó la dirección del Observatorio Cajigal hasta 1933. En ese breve tiempo, con el apoyo de Alfredo Jahn, quien lo había recomendado, logró de parte del Gobierno Nacional la adquisición de nuevos instrumentos. Sin embargo, sus trabajos se especializaron en observaciones meteorológicas. Su crítica al estado en que encontró esa institución le hizo entrar en conflicto con el Colegio de Ingenieros del que fue miembro honorario.

A partir de 1936, fue jefe del Servicio Botánico del Ministerio de Agricultura y Cría, cargo que ocupó hasta sus últimos días.

En 1937 suyo es el mérito de haber logrado la creación del Parque Nacional Rancho Grande, al norte de Maracay en el estado Aragua primer parque Nacional del país, y que hoy lleva su nombre (Parque Nacional Henri Pittier). Es por ello que es considerado el Padre de los Parque Nacionales en Venezuela

Autor de cerca de 290 trabajos publicados en revistas de diversa índole, su principal obra, “Manual de las Plantas Usuales de Venezuela” (1926) ha sido reimpresa 3 veces. También dedicó su atención a estudios etnográficos y lingüísticos de los indígenas de Centroamérica y Colombia.

Algunas publicaciones de Henri Pittier:

“Ensayo sobre las plantas usuales de Costa Rica” en 1908.

“La evolución de las ciencias naturales y las exploraciones botánicas en Venezuela” en 1920.

“Acerca de nuestras maderas”. Cultura Venezolana en 1922.

“Manual de las plantas usuales de Venezuela” en 1926

“Manual de agricultura tropical” en 1926.

“Estudio de los productos forestales en Venezuela” en 1927.

“Maderas del Delta del Orinoco” en 1928

“Notas sobre la agricultura en Puerto Rico” en 1928.

“Estado actual de nuestros conocimientos acerca de la flora de Venezuela” en 1929.

“La expedición al Pacaraima” Cultura Venezolana en 1931.

“Clave analítica de las familias de plantas superiores de la América Tropical” en 1936.

“El Herbario del Servicio Botánico del Ministerio de Agricultura y Cría” en 1943.

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