Sting

Sting, cuyo nombre verdadero es Gordon Matthew Summoner, nació en 1951 en Inglaterra, el apodo de Sting, que después adoptaría como su nombre artístico, se lo pusieron sus amigos por el suéter a rayas negras y amarillas que siempre traía y con el que parecía un abejorro. Se acercó a la música siguiendo el camino de The Beatles y The Rolling Stones, aunque sus comienzos, y el resto de su carrera solista, estuvieron ligados al jazz. Menor de cuatro hermanos, con padre ingeniero y madre peluquera, en su niñez fue conocido como “el hijo del lechero”.

Desde sus inicios profesionales, simultaneo a su trabajo como profesor de español en un instituto con el de entrenador de fútbol, a la vez que tocaba por las noches en una orquesta de jazz de su ciudad.

El cantante Sting quien fuera líder del grupo británico The Police, ha mantenido un esfuerzo sostenido en su campaña ecológica en defensa de las selvas tropicales.

Esta iniciativa es en favor de las selvas y es impulsada por Prince´s Rainforests Project, una organización formada por el heredero al trono británico con el propósito de preservar los espacios verdes en el mundo.

La campaña consiste en enviar mensajes de texto con un SOS que impida la destrucción de las selvas y para ello la asociación emitió un video con mensajes de diversas personalidades, musicalizado con el tema “Message in a bottle”.

Sting se ha distinguido por defender el medio ambiente y tiene su propia fundación ecologista “Rainforest Foundation”, destinada a defender las selvas y las poblaciones indígenas del Amazonas, tras visitar el Amazonas en el año 1987.

“Las selvas son completamente esenciales en nuestra lucha contra el cambio climático. Ellas absorben casi una quinta parte de todas nuestras emisiones de carbono y están siendo destruidas al ritmo de un campo de fútbol cada cuatro segundos”, afirma.

“Para resolver el problema, tenemos que buscar maneras de asegurar que los árboles sean más valiosos vivos que muertos y que no haya incentivos para talarlos”.

En su papel de embajador de The Rainforest Foundation ha estado tan activo y ha levantado tanto la voz que suele calificársele como “el salvador de la humanidad”, y sin embargo, quienes visitan el sitio web de la Fundación verán que apenas se menciona su nombre. “No quiero que esta lucha parezca una cruzada personal” explico.